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El poder mal asignado y mal ejercido
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viernes, 29 de enero de 2010
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Hablar de este tema para muchos significaría “meterse en honduras”, y más aún si hay que relacionarlo con el arbitraje de fútbol nacional. Pero, no se preocupen que aquí estoy (como entendido y conocedor del tema) para aclarar un poco el panorama al respecto.
Resulta fácil y lógico argumentar que el poder en manos de un inculto o de un neófito en el tema arbitraje, es similar a darle una pistola cargada a un mono – ya que puede matar a alguno de los actores del fútbol accidentalmente, al primer disparo. Pero, cuando el poder cae en manos de personas conocedoras del tema; y, es usado para desgraciar la actividad, argumentarlo y hablar sobre él resulta bastante complicado e ilógico.
En nuestro país es bastante usual (lo que no quiere decir que esté bien) que el poder sea ejercido por personas neófitas en cualquier tema. Es así como en el arbitraje peruano se han “consolidado” a lo largo de los años dirigentes de todos los “gustos, colores y estilos”, la mayoría de ellos neófitos en arbitraje de fútbol; pero, lo peor de todo es contar con dirigentes que “supuestamente conocen del tema” (en especial, ex – árbitros por todos conocidos), cuyos resultados gerenciales son catastróficos, y que para colmo son obedientes a políticas “sin pie ni cabeza” emanadas del ente rector del fútbol peruano.
La consecuencia más nociva de esto, es la existencia de un personaje – que debiendo tener un poder limitado a los que otorga el estatuto de una asociación a su presidente (es decir, la APAF) – que ha accedido a un poder excesivo e informal, como consecuencia del vacío generado adrede por el propio poder formal (es decir, la CONAR de la FPF), que no quiere (o no le conviene) ejercer el poder que el cargo le confiere y exige que cumpla.
Como ya lo he mencionado reiterativamente, en los últimos 05 años dicho “presidente” ha devenido en personaje poderoso e importante; pero no por su buen y sostenido desempeño en los campos de fútbol (como árbitro asistente que es, e, internacional rankeado – a decir de él mismo y los que lo rodean), sino por su premeditada, cansada y antipática actitud mediática, para lo cual se vale de sus adeptos en la prensa deportiva radial, escrita y sobre todo televisiva, y que le permiten expresarse del modo que quiere, avasallando a todo y a quienes “osan” ponérsele al frente para destapar sus inmoralidades. Claro que él solo dice y/o habla de lo que lo favorece (y/o conviene) y no habla nada de aquello que le molesta y/o desfavorece (y/o no le conviene).
Este poder es reconocido y respetado por aquellos “hombres” adjuntos al presidente de la APAF, dispuestos a poner la cara en su defensa, obligados a “reventarle cohetes” por sabe Dios qué causa o razón; y, que le cuidan las espaldas de todo mal – a éstos yo los llamo “los hombres del presidente”. Y; con ¡¡ sorpresa general !!, se comprueba que éstos están infiltrados en todos lados. Es como el cáncer ya ramificado, que pudre todo tejido humano antes que se pueda siquiera detectar. Es …., “la muerte” propiamente dicha y como tal ……. muy “poderosa”.
Estos “hombres” dispuestos hasta a morir por su presidente, hacen hasta lo imposible por tapar sus turbias, inexplicables e inconvenientes “movidas” – que se hacen al amparo de ese poder omnímodo y omnipotente que le ha aparecido “de la noche a la mañana” - como por ejemplo, las siguientes:
1. Haber permitido que el auspiciador arbitral sea el mismo que el de los clubes a los que los árbitros prestan sus servicios. ¿Acaso ésto no le resta independencia e imparcialidad a su trabajo?. Definitivamente, en este asunto existe un claro conflicto de intereses que por ética no se debería dar. ¿Acaso no se pensó en ello; o, simplemente, no importa?.
2. Haber solicitado y avalado el pedido (que es un despropósito total) de que sea el cliente de los árbitros (o sea la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional – ADFP) quien invierta en la capacitación de los árbitros. ¿Dónde se ha visto que un cliente le proporcione dinero a quien le presta sus servicios, so pretexto de que se capacite mejor?. ¿Porqué se distrae a la gente del fútbol en estas cosas, cuando las responsabilidades están claramente establecidas, y es a la Federación Peruana de Fútbol – FPF – a quién corresponde “apechugar” el costo de tal capacitación?. Para eso, son SUS árbitros oficiales ….. ¿no les parece?.
3. Haber suscrito un convenio “dizque de estudios” entre la Asociación Profesional de Árbitros de Fútbol - APAF y la Universidad Garcilazo de la Vega, a sabiendas que dicha Universidad habría aportado dinero para la campaña profesional de la “U” durante el pasado 2009. Incluso se ha comentado largamente que dicha institución educativa habría solventado todo o gran parte del sueldo de Norberto Solano. Por otro lado, ¿acaso no se sabe que el citado “presidente” de los árbitros trabaja en la referida Universidad (como administrador y no como docente – como él dice) y que es amigo personal de su rector?.
4. Haber apoyado incondicionalmente la desastrosa gestión de la actual Comisión Nacional de Árbitros (CONAR) de la FPF, desde que ésta fuera nombrada a comienzos del 2009. Es muy raro ver que a mayor desgobierno y descontrol, mayor es el apoyo; lo que no se vió, durante la gestión de la anterior CONAR, presidida por un honorable bombero (que “para variar” también fue de gestión desastrosa – aunque no puedo precisar cual de las dos es peor).
5. Haber permitido el trato parcializado y no igualitario de la CONAR para con los árbitros asociados a la APAF (que él preside sospechosamente hacen más de tres períodos consecutivos), lo que denota un “trato diferenciado” a favor de aquellos árbitros proclives a cumplir con lo que la CONAR ordena, aunque sean temas inconvenientes para la actividad arbitral.
6. Y muchos otros asuntos más, que pintan de cuerpo entero la “calidad personal” del referido presidente.
Es una constante que muy pocos medios de la prensa deportiva haga preguntas sobre estos temas, y que ni los quieran investigar siquiera para verificación. Pareciera que no conviene – a muchos - hurgar sobre ellos, porque se destaparían “bastantes muertos”.
Lo sospechoso y raro está en que dentro del referido grupo que defiende a capa y espada al referido y poderoso “presidente” para que nada le pase, aparte de la prensa parcializada, están:
a. Gran parte de los propios árbitros asociados a la APAF (entre el 40 y 45%); es decir, los adeptos al “presidente” (conocidos con el apodo de “ayayeros”).
b. La propia directiva de la APAF, que a decir del 55 al 60% restante de los árbitros asociados (los “no ayayeros”), está maniatada y/o “comprada” con favores de todo tipo (entre ellas las designaciones a dirigir en partidos importantes del torneo local, en estrecha coordinación con la CONAR).
c. La directiva en pleno de la actual CONAR.
d. Casi la totalidad de la Unidad Técnica de la CONAR (elegida “a dedo” por esta última, y en donde para la elección priman criterios de “amistad” antes que la idoneidad para el desempeño de la función)…..; y, ….
e. La dirigencia (casi en pleno) de la FPF y la ADFP.
Con esta cobertura – copamiento parcializado diría yo - ¿se espera que la actividad arbitral mejore? …., yo creo que no, sin pecar de pesimista.
¿Acaso el poder que tiene le sirve para evitar (o al menos disminuir sensiblemente) la falta de seguridad en la que tienen que trabajar (por obligación) los árbitros?. ¿Acaso le ha valido de algo salir en los medios y amenazar con que no arbitrarán si las agresiones persisten?. ¿Acaso el poder que tiene hará que las autoridades oficiales tomen conciencia de que los árbitros están totalmente desprotegidos?.
Sabido es que el poder sin control y/o límites deviene inevitablemente en corrupción. Sabido también es que en sociedades como la nuestra – con claros ejemplos de falta de autoridad y notoria incultura – quién asume el poder (por la razón que fuera) hace uso inadecuado de él; y, generalmente, en beneficio propio o de los que lo rodean directamente. Si no fuera así, entonces ¿porqué no se corrigen definitivamente los problemas señalados para los árbitros peruanos?.
Me queda claro que el “todopoderoso” personaje querrá perpetuarse en el poder, aunque para ello tenga que hacer tablarasa de las leyes, códigos y reglamentos; en especial, de los que está obligado a hacer cumplir.
Estas reflexiones finales, hacen ver que el poder que detentan actualmente los jerarcas del arbitraje nacional, en vez de servir para el desarrollo de la actividad la está hundiendo, con movimientos y acciones inconvenientes como las que se reseñan líneas arriba; y, que son atribuibles – en este caso - al poder excesivo, descontrolado y convenido que tiene el actual presidente de los árbitros.
¿Y todo esto porqué sucede? ….., simplemente por que el sistema futbolístico nacional avala y no controla lo que pasa, por intereses particulares de que las cosas sigan como están.
¿Es esto conveniente para el fútbol peruano? ….., saquen ustedes sus propias conclusiones.
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