Páez sobre Quijada: "Es atrevido, fuerte, valiente y no se esconde en los partidos más duros"

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El extécnico de Alianza Lima, Richard Páez, recordó con cierta nostalgia su paso por el cuadro de La Victoria y dijo que la indisciplina de algunos jugadores jugó en su contra para su salida por adelantado. El estratega venezolano también se refirió sobre Ruberth Quijada, quien hoy juega con la camiseta azul y blanco.

"Alianza pasaba por una crisis de resultados. El equipo andaba mal y me llamaron cuando se estaba peleando el descenso. El que tenía que ir a dirigir a ese equipo tenía que ser un mago. Como vieron la magia que hicimos con la selección de Venezuela me contactaron, creo que a través de ese ejemplo y de un intermediario amigo fue lo que me llevó a Alianza Lima. Así llegamos a Perú, con muchas ganas, con muchos deseos, pues era un gran reto y para un técnico venezolano mucho más. Fue una excelente prueba, pero fue una prueba que se tenía que tener más que magia, para haber logrado lo que se había trazado. Porque nosotros empezamos bien, pues ganamos 4 partidos seguidos. Alianza venía de una racha de no haber ganado 10 partidos y estaba sufriendo porque la gente estaba reclamando y hay que ser testigo de cómo reclamaban en Matute, era terrible", dijo Páez en Azul y Blanco.

Luego, el estratega venezolano contó que tuvo más de un inconveniente con la barra de Alianza por indisciplina de algunos jugadores. "La barra brava a mi me apretó dos veces, pues me pedían sacarlos, botarlos, no sé qué, porque eran indisciplinados. En realidad todo iba bien, se ganaba y eso era una demostración que sí se podía. Que había un equipo para competir. Pero todo cambió cuando Manco se fue para Holanda, al PSV, pues la directiva me dijo que había que venderlo para tener dinero que solventara las arcas del club en los próximos dos años. Bueno lo dejé ir, pero esa salida lo complicó todo porque ahí se produce un acto de indisciplina que fue visto a nivel nacional, a través del programa de Magaly (risas)". 

Páez no se calla nada y señaló que "En Matute no había las condiciones naturales para desarrollar una competencia. Ese acto de indisciplina desbordó la paciencia de la fanaticada. No había manera de contenerlos. Por eso tomé esta decisión. Fue la única manera de calmar a exigencias de la gente, el desborde de los fanáticos que muchas veces llegaron a los entrenamientos a presionar a los jugadores, a quererlos lesionar (pegarles). Hubo dos o tres altercados provocadores que se dieron y eso era peligroso, de la higiene, de la salud de la vida de los jugadores y del comando técnico. Los jugadores vivían un drama total. Eso es lo que hizo toda una explosión. Pero a mí me dolió separar a estos cuatro referentes del club, pero era inevitable tapar el sol con un dedo".

Pero, qué había sucedido, el estratega venezolano lo cuenta todo. "El cuento real es que yo había mandado a mi preparador de arqueros, Francisco Pizarro. Nadie de mi comando técnico fue. Pero si enviamos un mensaje que se les daba permiso sólo hasta las 10 de la noche y bueno fue así, porque duró hasta esa hora con las esposas. Pero luego se pusieron de acuerdo para seguirla. Era una segunda reunión que se alargó hasta las 4 de la mañana del viernes y el domingo había que ir al Cusco. Y fue ahí ante Cienciano donde reventó todo. Porque se le iba ganando 2-0 hasta los 30 minutos del segundo tiempo. Pero después el equipo se reventó, cayó, no podían levantar las piernas, nadie corría, había una condición que lo explicaba todo. Sin duda habían traicionado a mi condición de confianza como el técnico de querer armar un equipo competitivo y ganador".

"Yo nunca hablé con nadie sobre esta decisión. Yo hablé con los directivos y les dije que los grandes tenían que resolver esta situación, porque fueron ellos los responsables de este escándalo. Jayo era uno de los más representativos del plantel. Para mí, él y los que salieron, como Sáenz que era un jugadorazo, (Jorge) Soto era de selección y el otro que no me acuerdo su nombre (Ciurlizza), pudieron evitar este escándalo. Con quien también hablé fue con el Chino Arakaki en su condición de capitán, si bien no estuvo en la reunión, le reclamé del por qué razón de haber sabido algo, no me puso en conocimiento de lo sucedido. Todos cometemos errores y ellos tenían que asumir su culpa. Yo de repente cometí el error de sacarlos, porque al final, igual me pasaron factura y me sacaron. Los directivos no entendían que era una medida para cerrar, como una demostración contundente que la indisciplina menos colectiva, se iba a aceptar". 

Finalmente, Páez habló sobre el defensa Quijada, quien ahora juega en Alianza Lima. "Él es un jugador al mejor estilo 'vinotinto'. Es atrevido, fuerte, valiente. Atrevido para jugar en defensa y ataque. Excelente cabeceador en las dos áreas. No se esconde en los partidos más duros. Técnicamente está bien dotado. Juega de zaguero y lateral.  Guapo en el uno contra uno. Alianza tiene en él a un líder ganador. Lo he sufrido como rival".

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