Waldir Sáenz y la millonaria transferencia que Alianza Lima dejó pasar en el año 93
El expresidente de Alianza Lima, Carlos Franco, reveló uno de los episodios más llamativos en la historia del Club Alianza Lima: la frustrada transferencia de Waldir Sáenz al América de Cali, que pudo haber sido la venta más alta del fútbol peruano.
"Si retrotraemos el valor del dólar, Alianza Lima recibió a finales de 1993 una oferta del América de Cali por un millón 200 mil dólares. Para ponerlo en contexto, tres años después pagaron 600 mil por Claudio Pizarro. Ese monto, en esa época, equivalía a dos presupuestos anuales del club; es como si hoy se pagaran 80 millones de dólares por un jugador", contó Franco en diálogo con Barra Libre con Aldo Olcese.
Según explicó el extitular de Alianza Lima, la negociación estuvo muy avanzada, incluso con la dirigencia ya encaminada. "El presidente electo de ese año, Pío Dávila, ya estaba con el equipo en México, pero el problema fue que los directivos que nos quedamos en Lima perdimos una votación en la casa de Beco Espantoso, quien era past president. Ahí se decidió que Waldir no se venda", recordó.
Franco también señaló que el propio Waldir Sáenz asumió el tema con mucha madurez. "Él siempre fue muy tolerante, pero estamos hablando de una cifra que hoy equivaldría a unos 20 millones de dólares para el club. Era una oportunidad enorme", indicó.
¿Qué se argumentó en votación dirigencial?
Sin embargo, uno de los factores que terminó inclinando la balanza fue el origen del dinero. "El interlocutor era uno de los hermanos Rodríguez Orejuela, que estaba vinculado al narcotráfico. Ese fue el argumento que utilizó Beco Espantoso para convencer a algunos directivos que votaron en contra", explicó.
En paralelo, Franco intentó validar la operación consultando con futbolistas peruanos que habían jugado en Colombia. "Hablé con César Cueto, Julio César (Uribe) y otros, para saber cómo era el trato y el cumplimiento de pagos en el club colombiano. Pero aun así, la operación no prosperó", añadió.
Finalmente, el exdirigente lamentó la decisión tomada. "Waldir era el máximo goleador del campeonato en 1993, la gran figura y la esperanza del equipo. Entiendo a quienes no querían desprenderse de su joya, pero no puedo comprender cómo se dejó pasar una cantidad tan grande de dinero para el club", afirmó.
Incluso, reveló un detalle que refleja el contexto de la época. "Ningún directivo quería viajar a Colombia a recibir el dinero; había temor, incluso se decía que el avión podía caerse en la montaña".
Para Carlos Franco, no hay dudas: aquella transferencia frustrada habría marcado un antes y un después en el mercado del fútbol peruano.
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