Succar: "El fútbol hoy me pagó cada lágrima, cada gol fallado, cada noche sin dormir; es un sueño"

Succar: "El fútbol hoy me pagó cada lágrima, cada gol fallado, cada noche sin dormir; es un sueño"

Fue una noche inolvidable para Matías Succar. El delantero fue la gran figura de la contundente victoria por 6-1 sobre Botafogo, en el choque de ida de la Copa Sudamericana, al marcar un espectacular hat-trick que le permitió saldar una cuenta pendiente en el torneo continental.

Tras el partido, Succar no ocultó su emoción por lo vivido, especialmente porque tuvo a toda su familia presente en el estadio. "Ha sido una locura y mucho más que esté presente toda mi familia. Ni soñado. Creo que el fútbol hoy me pagó cada entrenamiento, cada aguante, cada lágrima, cada noche sin dormir, cada gol fallado, todo lo que tuve que aguantar... Pero con la familia todo fue mucho más fácil y por eso solo quería meterme a la tribuna para abrazarme con cada uno de ellos", contó emocionado en Desmarcado.

El atacante reconoció que, por momentos, llegó a olvidarse de la magnitud del partido y del rival que tenía enfrente. Además, consiguió sus primeros goles en una competición en la que tenía una cuenta pendiente. "Por algún momento me olvidé de que estaba jugando ante Botafogo. Haberle hecho tres goles... No había hecho todavía goles en Copa, era una cuenta pendiente que tenía. Solo puedo decir que es un sueño por lo que he trabajado tantos años", sostuvo.

Sin embargo, Succar sabe que la clasificación todavía no está asegurada y pidió mantener los pies sobre la tierra de cara al partido de vuelta en Brasil. "Hay que seguir porque aún falta la vuelta. Es una linda oportunidad de seguir soñando y ser muy humildes para ir a Brasil", señaló.

La emoción del delantero también estuvo relacionada con su familia. Succar destacó especialmente a sus padres y a su hermano Alexander, quien precisamente cumplió años el día del partido y, según contó, fue una figura fundamental en su carrera. "Es una locura que hayan estado mi papá, mamá y Alexisto, mi hermano, que ayer fue su cumpleaños, y quien fue la persona que me marcó el camino, aguantó muchas balas por mí y yo estoy parado acá gracias a él", afirmó.

Emoción al máximo

Pero hubo un momento especialmente emotivo al finalizar el encuentro. Succar miró al cielo y se quebró en medio de la celebración. Luego explicó que ese gesto estuvo dedicado a una persona muy especial que ya no está presente."Esto también es para Tata, que siempre me apoyó y estuvo ahí. No dudo de que ella también debe estar súper feliz en el cielo", expresó.

La noche de Succar tuvo goles, emoción y un significado familiar que fue mucho más allá del fútbol. Con tres tantos ante Botafogo, el delantero nacional escribió uno de los capítulos más importantes de su carrera, aunque sabe que todavía queda un partido por disputar y un sueño por seguir persiguiendo.

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