UEFA, Concacaf y AFC cuestionan a Infantino por su gestión al frente de la FIFA
La tensión alrededor de Gianni Infantino, presidente de la FIFA, continúa creciendo luego de que UEFA, Concacaf y la AFC cuestionaran duramente su gestión y calificaran como una “ruptura fundamental de la confianza” el fallido proyecto para vender participaciones del Mundial a fondos de inversión privados.
A través de una carta abierta dirigida a la comunidad futbolística, las tres confederaciones señalaron que el máximo dirigente de la FIFA habría quebrado la confianza de las instituciones a las que está llamado a representar. El documento fue firmado por Aleksander Čeferin, Salman Bin Ibrahim Al Khalifa y Victor Montagliani, además de los secretarios generales de cada organismo.
Las confederaciones remarcaron que el fútbol no pertenece a una persona ni a una institución, sino a jugadores, aficionados, clubes, federaciones y todas las entidades responsables de proteger su futuro. En ese sentido, defendieron su decisión de pronunciarse conjuntamente ante la situación que atraviesa la FIFA.
El conflicto se originó por el plan impulsado para permitir la participación de fondos de inversión privados en el Mundial. Aunque la FIFA terminó dando marcha atrás y ofreciendo disculpas, UEFA, Concacaf y AFC consideraron insuficiente la explicación, al entender que el problema no fue únicamente de comunicación, sino de criterio en la toma de decisiones.
UEFA, además, ya había elevado la presión sobre Infantino e incluso llegó a plantear la posibilidad de boicotear el Mundial y otras competiciones organizadas por la FIFA. Varias federaciones nacionales europeas también han reclamado la salida del dirigente, entre ellas la Federación de Fútbol de Noruega.
En paralelo, la FIFA salió en defensa de Infantino y denunció un supuesto “esfuerzo concertado y continuado” para debilitar su liderazgo. La institución respaldó al presidente suizo-italiano en medio de las críticas provenientes de diferentes sectores del fútbol internacional.
La situación volvió a complicarse tras conocerse que una trabajadora de UEFA recibió una indemnización de seis cifras al finalizar su vínculo laboral durante la etapa de Infantino como secretario general. El organismo confirmó el pago y sostuvo que se ajustó a las normas vigentes en ese momento, aunque aclaró que posteriormente sus reglamentos fueron endurecidos. Infantino, quien trabajó 16 años en UEFA antes de asumir la presidencia de la FIFA, negó las acusaciones personales que surgieron en torno al caso.
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