Carlos Franco y su dura frase contra la CONAR: "La trampa está en el VAR"
Carlos Franco, expresidente de Alianza Lima y actual acreedor del club, ya no ocupa un cargo dirigencial, pero no ha perdido ni la lucidez ni el sentido crítico. En esta entrevista con ovacion.pe -sin filtro ni cálculo político- dispara contra todo: el arbitraje, la CONAR, la FPF, los errores internos del club blanquiazul, el oportunismo político en el fútbol peruano y hasta la falta de diversidad en el comando técnico de la Selección. Franco habla claro, porque conoce el juego desde adentro y ya no tiene nada que perder. Y, como él mismo admite, desde afuera todo se ve todo con más claridad.
- En Alianza Lima andan muy mortificados con la CONAR, por lo pronto Fernando Cabada declaró que el arbitraje peruano es delincuencial...
Respaldo plenamente lo señalado. Este 2025 también nos regala el espectáculo de los "jueces sin rostro". Agazapados en una cabina, casi como sombras, parecen más un coro griego que un tribunal: se encubren entre sí, se aplauden, se justifican. Desde afuera, da la impresión de una hermandad secreta, una especie -al menos en la percepción del hincha- de cártel de los pitos, donde la camaradería pesa más que la evidencia. Sin duda la trampa está en el VAR.
Así, frases como "(…) el codo no fue usado como un arma" pasan a la posteridad, más dignas de una antología del disparate que de una explicación arbitral. Eduardo Herrera, en 'El cerebro corrupto', apunta en su página 55:
"La criminalidad del cuello blanco es una criminalidad fina, que se apoya en la sutileza de los tecnicismos legales, tal como un video arbitraje trabaja en el fútbol". Uno lee eso y no puede evitar la sonrisa amarga: ¡qué claridad la de los tecnicismos cuando conviene! La analogía es inevitable. Clarísimo. Lo lees y sorprende que alguien ajeno al fútbol lo entienda tan bien, mientras que quienes estamos dentro del sistema preferimos -porque conviene- hacernos los cojudos. Ya dos U8200 se encargarán de descubrir todo.
- ¿Y en Alianza se han equivocado? ¿Alguna crítica o autocrítica como acreedor?
¿Si nosotros, en Alianza Lima, nos hemos equivocado? Mucho. Y desde la cabeza. Pasamos de inversionistas que compraban acreencias como quien cambia de fondo en fondo, a una interminable rotación de administradores, gerentes generales, jugadores y técnicos. Las tres patas del éxito se han deslizado y cambiado tanto, que la palabra 'estabilidad' suena más a utopía que a realidad para los blanquiazules.
La estabilidad no solo da tranquilidad: construye confianza, permite planificar y, sobre todo, vuelve posible soñar. Así lo vivimos durante esos inolvidables siete meses en la Copa Sudamericana. Hoy seguimos en la pelea por el 2025, pero este último tramo del año exige templanza y equilibrio. No caigamos, otra vez, en la tentación de cambiar por cambiar. Eso no es evolución, es caer en un espiral hacia el vacío.
- Pero, ¿acaso los inversionistas de Alianza no se dan cuenta de esta rotación constante y de su enfrentamiento con la FPF?
La curva de aprendizaje en el fútbol es más empinada que en cualquier otra profesión. En este entorno, todavía no se pueden hacer cirugías por control remoto, ni diseñar estrategias con inteligencia artificial generativa, sino con inteligencia emocional. El vestuario no se entiende con algoritmos. La estabilidad no se actualiza como un software; se construye con paciencia. Los KPIs son tan volátiles, que deben ajustarse casi a diario.
Me atrevo a decir que lo más cuestionable no fue la mala intención, sino la desarmante inocencia —por no decir candidez— de algunos exgerentes y funcionarios. Nunca imaginaron investigar al adversario, menos aún sospechar de infiltrados. Para ellos, la gloria consistía en un marcador favorable y una foto sonriente en redes sociales. De realpolitik, cero: jugaban a la política como quien colecciona figuritas.
Cuatro años atacando con palabras y gestos al cacique de la Videna. Quizá con razón. Quizá con pruebas. Y en paralelo, funcionarios asistiendo a San Luis para hablar con los encargados de la CONAR, mientras el jefe, desde su ventanal gris oscuro, era testigo de esas visitas tan improductivas como ingenuas. Reclamaban con cartitas, como si alguien fuera a leerlas antes de tirarlas al tacho. Muy cándidos.
- ¿Consideras que hay algo de política en el fútbol?
En nuestro país, la justicia se politizó tanto… como el fútbol también. Ahí está la llamada "Ley del perro muerto", impulsada entre 2021 y 2024 por los naranjas y los Kennedy trujillanos, con congresistas tan pend… como aliancistas: Burga, Darwin, entre otros.
Y lo que no vi en 30 años, lo vi en 2025: un coronel de la Policía Nacional enviando una carta en menos de 24 horas para evitar que los cremas pierdan 1.3 millones de dólares en taquilla frente a los celestes. Eso también es política en el fútbol. Como cuando el Congreso sacó a Paulo Autuori del país en 2004.
- ¿Algo que decir sobre la interna de Alianza?
Las críticas las emito al interior porque la parte deportiva está en manos de quienes saben: los directores, los gerentes deportivos y el propio Gorosito. Ya pasó la época de los dirigentes metidos en comisiones de fútbol. A nosotros, como institución, nos toca algo igual de importante: creer en el camino y no desarmarlo a mitad de ruta.
Lo veo con más claridad porque estoy afuera. Desde esa distancia, uno observa mejor, con más objetividad, sin la distracción de los cientos de problemas del día a día. Yo también estuve adentro, atrapado entre los árboles… y créanme: el bosque se distingue mucho mejor desde afuera.
- ¿Qué opina de la convocatoria de la Selección peruana para el amistoso ante Chile?
Nadie puede dudar que ahora la FPF se ha teñido de color crema, y, obviamente, sus convocatorias seguirán esa misma línea. Se premia a un jugador que sistemáticamente se negó a jugar por la Selección, y se convoca a futbolistas a quienes, probablemente, durante la negociación de su incorporación se les prometió con la histórica frase del fútbol: "Tranquilos, que ahora la FPF y la Selección la vamos a manejar nosotros.
Es una convocatoria eminentemente política porque se busca complacer al público y a ciertos comunicadores con el discurso del 'gran cambio generacional'. Además, se intentó incluir jugadores de los tres equipos principales para dar una apariencia de equilibrio. Pero, esta no es la Selección del Perú; es una selección crema por donde se la mire.
- ¿Y qué le parece el comando técnico?
(Risas) Muchos blanquitos, parece el comando técnico de menores de Alemania, cinco chicos pitucos salidos del Markham o un equipo de amigos de los torneos de verano en las playas de Asia. Le falta color, mestizos y negros, que son quienes también dan identidad. Y es que la Selección debe ser el reflejo de todo un país.
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