Jesús Norabuena y su gran sueño en estos Juegos Escolares Nacionales

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Se han puesto a pensar en los enormes desafíos que enfrentan a diario muchos atletas escolares en pos de conseguir sus objetivos, sus sueños. Se imaginan todo lo que tienen que hacer frente: horarios crueles y agotadores, traicioneras lesiones, largas caminatas y adversidades personales, como el competir sin alimentos o no tener dinero para competir a diversos torneos. 

Jesús Samuel Norabuena Sánchez (14 años), natural de Puerto Maldonado, es la esperanza deportiva de la región Madre de Dios en los 50 metros estilo libre. Es uno de los miles de escolares que ha viajado miles de kilómetros no solo a participar, sino para competir en la final de los XXVII Juegos Deportivos Escolares Nacionales y tentar alguna medalla.
 
De condición humilde, pero con un espíritu gigante. Nunca se ha dejado vencer por las adversidades; por contrario, nos cuenta que a mayor problemas, le pone más empeño para salir adelante.

De mirada tímida, amiguero y estudiante aplicado, Jesús Samuel Norabuena sabe que la oportunidad que tiene en la capital de Pizarro es la mejor vitrina para mostrar su talento y por ahí conseguir una empresa que lo apoye a mantener firme su objetivo y lograr sus metas.

- ¿Cuánto te ha costado llegar a esta final de los Juegos Deportivos Escolares Nacionales?
- Mi historia es muy triste. A los 6 años empecé en el atletismo, tenía futuro, pero por falta de apoyo económico me retiré. En el  año 2014, vi al profesor Eduardo Espinoza entrenando en una piscina municipal con un grupo de chicos. Regresé a mi casa y le dije a mi mamá: 'Apóyame, deseo practicar natación'. Mi madre fue muy franca y me respondió que no había forma como pagar esa academia y que incluso a veces no había para comer.

- ¿Y cómo incursionaste en la natación?
- Luego de la negativa de mi madre, en mi colegio comenzaron a seleccionar para los Juegos Escolares. Mi profesor de educación física me dijo que tenía potencial y me empezó a apoyar. Todos los días saliendo del colegio íbamos a la piscina municipal a entrenar. A la hora de la competencia vencí a los compañeros del poderoso colegio Santa Cruz que contaba con todo el apoyo de los papás y de sus autoridades del colegio. Tenían todas las facilidades. Si vencí a los 'monstruos', por qué no puedo ganar en Lima y clasificar a los Juegos Sudamericanos Escolares. Esa es mi meta.

- ¿Cómo haces para entrenar todos los días?
- No practico todos los días porque tengo que cumplir con mis tareas. Entrenó en una piscina municipal donde tengo que pagar diario entre 4 o 6 soles para poder entrenar. Las facilidades son mínimas.

- ¿Quién cubre el pago de la piscina?
- Unos días yo, otros días mi entrenador. Cuando me toca a mí tengo que pedir colecta a mis amigos y familiares o cargo arena para conseguir dinero y pagar la piscina. Tengo la certeza que esta situación cambiará muy pronto.

- ¿Cómo los están tratando en Lima?
- La verdad, nos sentimos importantes: estamos en buenos hoteles, nos trasladan en buses elegantes y la comida es de primera. No nos podemos quejar, estamos como peces en el agua.

- ¿Cuál ha sido tu experiencia de nadar en una de las sedes de los Juegos Panamericanos?
- Una experiencia inolvidable. Cuando nos comunicaron, no lo creía: pensé que era una broma. Es otro sueño hecho realidad.

- ¿Cuáles son hasta el momento tus logros deportivos?
- El año pasado me invitaron a participar en un torneo en Río Branco (Brasil) y conseguí 5 medallas de oro, 3 individuales y 2 colectivas.

- ¿Qué anécdota trajiste de Brasil?
- Fue muy lindo, en lo personal; y en lo deportivo, no lo olvidaré nunca. Y lo que tampoco voy a olvidar, es que me robaron un celular viejito que tenía (risas).

- ¿Qué esperas de tu futuro como nadador?
- Que el gobierno nos siga apoyando a crecer. Que las empresas privadas nos apoyen con vitaminas, alimentos y con dinero para los viajes que podamos hacer tanto al interior del país como al extranjero.

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