Conoce la historia de Eduardo Collazos, el peruano que cruzó el Canal de la Mancha

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Eduardo Collazos es un limeño que nació en 1971 y su amor por la natación lo descubrió desde muy pequeño. Nuestro compatriota estuvo practicando dicho deporte hasta los 22 años de edad y  luego lo tuvo que dejar de lado por su crecimiento profesional y obligación familiar.

Sin embargo, Collazos nunca pudo reconocer su alejamiento a la natación y volvió a las canchas a los 38 años, ya teniendo una estabilidad profesional en el mundo de la odontología. El convencimiento se dio gracias a su amigo de infancia Franco Galjuf.

Por ello, Eduardo empezó a entrenar en la Academia Tater Ledgard, donde nadó cuando era pequeño.  Asimismo, Collazos descubrió una nueva historia de amor: Practicar la natación, pero ahora en el mar.

Luego se enteró del "Travesía de Olaya", una competencia de  21 kilómetros de natación que se realiza desde Chorrillos a Callao y que es organizada por la empresa Perú Swimmers. Collazos presenció el certamen y desde el 2012 participa todos los años.

Gracias a su continúa e intensa preparación en la natación, Collazos optó por cruzar el complicadísimo Canal de la Mancha. La idea se lo confesó al gerente general de Perú Swimmers, Edgardo Merino, quien le prometió apoyo a Eduardo con todo el dinero recaudado del evento "Todos somos Canal de la Mancha 4k"

De esta manera, Collazos tomó a la natación con muchísima seriedad, ya que se convertiría en el segundo peruano en cumplir dicha travesía en la modalidad individual. El primero fue Daniel Carpio en 1947 y 1951.

Cuando le tocó cruzar el Canal de la Mancha, Collazos tuvo mucha incertidumbre, preocupación y amargura en la semana de competencia (29 de agosto al 05 de septiembre).
 
Llegando a la fecha límite, de las 12 o 15 embarcaciones, solo salieron 5, entre ellas dos postas y  tres individuales. De la primera solo una concluyó y del otro solo llegaron una nadadora australiana y Eduardo Collazos, quien hizo 11 horas y 1 minutos en un nado de 58.2 kilómetros.

De esta manera, nuestro compatriota se convirtió en el orgullo de todo el Perú y obviamente de sus familiares. Son pocas las veces que un deportista nacional cruza el Canal de la Mancha y Collazos fue uno de ellos, dejando como lección de vida, que con trabajo todo se puede en esta vida.

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