(FOTOS) Una noche monumental con Unimaq

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Imaginen que pueden premiar a sus clientes con una noche memorable. Una noche en la que van a poder gozar con lo único en este planeta que es capaz de unir a personas de todo el mundo: el fútbol. Eso fue lo que sucedió la noche del martes en el Estadio Monumental. Unimaq, empresa líder en equipos ligeros, premió a sus clientes y socios estratégicos llevándolos al Palco Suite de Radio Ovación para ser testigos de la clasificación de Universitario en la Copa Libertadores. Una noche especial, como son las de Copa.
 
La experiencia se inició en la Av. Melgarejo, donde fue el punto de encuentro. Desde ahí se podía notar el nerviosismo en las caras de los asistentes, quienes de manera muy efusiva reclamaban que faltaba José, quien estaba atorado en el tráfico de Javier Prado, e insistían que sin su presencia era imposible darle inicio a la contienda. “Dile que nos encuentre ahí, si no ya fue” exclamó Carlos, que a medida que el tráfico vehicular aumentaba, se iba transformando. Finalmente coordinaron con José para que nos dé el encuentro en el ingreso peatonal. Nos dirigimos al Estadio en una gran caravana entre el mar de carros, para luego pasar el control policial previo al ingreso a los Palcos Suite. Luis, que iba al volante, demostró tener una gran habilidad para sortear obstáculos, entre ellos algunas personas y ambulantes. Gracias a su tremenda destreza pudimos ingresar antes de lo previsto.
 
Llegamos al Palco Ovación para ser testigos de una imagen digna de una postal. El estadio estaba abarrotado de hinchas que cantaban y alentaban sin cesar. “La próxima vez tenemos que ir ahí” exclamaba uno de los invitados, mientras señalaba un puesto de venta de bebidas fuera del estadio. El partido inició y Carlos se acordó que José aún no había ingresado. Quien redacta esta nota tuvo que salir del palco y armar un tremendo operativo para lograr entregarle el pase al Palco Suite a José, quien 10 minutos -y un par de chances de gol- después, logró ingresar. Una vez dentro, tuvimos que cruzar el puente de acceso y a paso ligero dirigirnos hacia la entrada del palco, para luego subir las escaleras. Al parecer José se olvidó de hacer pretemporada, porque el ritmo que llevaba era digno de no-envidiar. Mientras recorríamos la ruta hacia el palco escuchábamos los “UUUUFFFF” y lo único que podía pensar era “Gracias, Carlos!”. José, por su parte, me preguntó si podíamos tener minuto de hidratación.
 
A medida que el partido avanzaba y Universitario se aproximaba cada vez más, el ambiente en el palco crecía. “Vamos Candelo!” exclamó uno de los invitados cuando la pelota le llegó a Donald Millán. Universitario parecía tener controlado el partido y se sentía que el primer gol iba a caer en cualquier momento. Una situación de gol terminó en un tiro de esquina a favor de los locales y Ángel creyó que era un buen momento para fortalecer relaciones comerciales con sus invitados, para lo que volteó hacia atrás para iniciar una conversación. Inmediatamente después de su descuido, cayó el tan ansiado gol del equipo crema. El júbilo se desató en el Palco. Walter estaba tan eufórico que no cabía en su polo negro, que de por sí ya estaba pidiendo el cambio. La larga lista de invitados se perdió en un fuerte abrazo de gol. Uno muy esperado. “¿Qué tal estuvo el gol, Ángel?” le preguntaron entre risas. No pudo responder. Más allá de la anécdota, todos los asistentes al palco –salvo Ángel- vimos el gol y pudimos darnos un abrazo celebrando no solo que la crema estaba arriba en el marcador, sino también que José por fin había llegado al palco.
 
Final del primer tiempo y todo el nervio y estrés descargado en el grito de gol le abrió el apetito a la gente. Unimaq compartió unos piqueos para que pudiéramos recuperar el aliento y seguir con la actividad. Ángel aprovechó el momento para agradecer a sus invitados por su asistencia, su larga e importante relación con la empresa y también para ver el video del gol que ya estaba por fin en Youtube. El resto de la noche se desarrolló de forma muy amena. Pudimos compartir anécdotas, experiencias e intercambiar opiniones no solo de fútbol, sino de proyectos que se vienen tanto para Unimaq como para sus clientes. Y es que en este tipo de actividades siempre se pueden crear sinergias para futuros emprendimientos. Uno de los que más interesado estaba en conocer el futuro era Renato, quien desesperadamente preguntaba si ya estaba cerrado el fichaje de Zambrano a Boca Juniors.
 
Uno de los que más estuvo interesado en crear buenos lazos era Walter, quien durante el segundo tiempo estuvo conversando sobre proyectos con sus clientes, y solo se distrajo durante unos cuantos segundos para gritar un gol que no fue. Hohberg tuvo en sus pies el 2-0 pero la pelota se perdió por el fondo. “¿No fue gol? Esa era” repetía para sí mismo una vez que se dio cuenta que tenía que cambiar de proveedor de anteojos. “Se perfiló para la coja” exclamó algún experto analítico de fútbol. Lo cierto es que el partido seguía 1-0 y así se iba a terminar. Sin pasar apuros y sin que la defensa y/o el arquero tuvieran que exigirse mucho, Universitario clasificó a la segunda fase de la Copa Libertadores y Unimaq cerró de esta manera una gran jornada en la que no solo pudo premiar a sus clientes con una noche de fútbol, sino que además se llevaron la experiencia completa. Es decir fútbol, negocio y clasificación. Al final de la noche, fiel a su estilo, Ángel entregó a los asistentes un recuerdo, quienes muy contentos agradecieron la invitación y dejaron una chiquita. “La próxima vez tenemos que ir ahí” dijeron señalando nuevamente el puesto de venta de bebidas, que ya había sido tomado por los incansables hinchas. Hasta una próxima oportunidad, gracias Unimaq por confiar en Ovación. Y como bien dice su lema, vamos por más!

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